CLICK HERE FOR THOUSANDS OF FREE BLOGGER TEMPLATES »

lunes, 21 de enero de 2008

Días de otoño.


“Si no podemos amar viendo que la noche avanza,
celebremos una alianza con ese sueño mentido.
Un día acabará el olvido o acabará la esperanza.”
Luisa (Pina Pellicer) en Días de otoño (1962)


Ayer me tope con una película mexicana que me llamó mucho la atención.
Días de otoño cuenta la historia "Luisa",una mujer que se inventa una historia para parecer mas interesante ante los demás, para sentir que tiene una vida diferente. Para evadir la soledad.
La historia cuenta que una mujer es casi atropellada por un chofer de una casa rica, mas no se ve en que momento se hacen novios, un día, a buenas a primeras, anuncia esta mujer que se casa.
En la iglesia, el "novio"(Carlos) no aparece, ella habla a la casa donde él trabaja, resulta que el
novio, es casado. Ella regresa a su casa, abatida, mas no permitirá que sientan lástima por ella. Hace toda el teatro de que se casó, se fue de luna de miel y es feliz. Lleva su vestido de novia para tomarse una foto y con un retrato de el novio pide que le hagan un fotomontaje. Así tiene la foto para enseñarselas a sus compañeras.
El engaño va mas allá cuando se hace pasar por embarazada, colocándose un cojín cada mañana para que piensen que va a ser mamá. Cuando las amigas le piden conocer al marido y al hijo, Luisa, la protagonista esquiva las preguntas y les da largas.
Llega un momento en que se hace pasar por viuda, que a su hijo se lo llevan a Monterrey...mentira tras mentira, y se siente feliz de que su entorno sepa que tiene un marido, un hijo y una vida plena.
El transfondo es que Luisa esta terriblemente sola. Tiene una necesidad terrible de ser amada. Aislada, sin amigas, trabajando todo el día.
Cuantas personas viven una mentira. Asumiendo falsas identidades, amigos imaginarios, vidas de película.
Algo curioso que investigué sobre esta película es que la protagonista Pina Pellicer. (Luisa), se suicidó teniendo 30 años, por depresión.

Si conoces a alguien que presente síntomas, no lo ignores. Trata de escucharlo, entenderlo y animarlo. Una sonrisa o apoyo sincero podría cambiar el rumbo de una vida.

0 Changuitos menearon la cola: